Transformar la frustración en nuestra aliada para el crecimiento deportivo

Día a día llegan al consultorio deportistas diciendo que tienen baja tolerancia a la frustración, que no saben cómo manejarla.

¿Qué es lo que nos pasa cuando aparece?

La frustración es una emoción que viene acompañada de otros estados emocionales más intensos o profundos, como el enojo, la tristeza, la ira, la ansiedad el estrés, la desilusión, etc.…

¡Seguro que te has sentido frustrado y enojado por no haber obtenido lo que deseabas o por lo que tanto trabajaste!

Aparece en el deporte, pero es una emoción que nos atraviesa a todos, surge como respuesta cuando una expectativa, deseo o necesidad no fue alcanzada.

El problema parte cuando quedamos fijados en esta emoción, o sea cuando en nuestra cabeza sigue la imagen y la idea de lo que no logramos en forma repetitiva, como un pensamiento recurrente que no podemos eliminar.

¡Está ahí todo el tiempo, como un mal compañero!

Quedamos inmersos en esa situación y no logramos resolver el resto de las actividades que surgen, porque no tenemos los recursos mentales disponibles para otra tarea, nuestra mente quedó bloqueada en ese estado.

No es posible estar rumiando en lo que no resultó y concentrarnos en lo que viene, por ello, todo lo que se nos presenta, ya sea una nueva oportunidad de crecimiento, avance o resolución de un nuevo desafío, está condenado al fracaso nuevamente.

¿Podemos dejar de frustrarnos?

No podemos, la frustración es una emoción que hemos aprendido a gestionar desde edad muy temprana y nuestra forma de enfrentarla está direccionada por la manera en que la internalizamos. Lo importante es que podemos modificar como nos posicionamos frente a ella, podemos generar nuevas estrategias para amigarnos con este sentimiento, tenemos que dejar de pelearnos, es necesario aceptarla porque es parte del crecimiento, así como del aprendizaje.

Como les comentaba la frustración aparece cuando algo no fue alcanzado, ¡entonces ahora es momento de aprender! Y pensarás ¿Qué voy a aprender?

Estamos frente a la clave de cómo ser mejores deportistas, nuestra mejor versión, si no conseguimos lo que deseábamos es porque algo no lo hicimos de forma adecuada, tenemos que ser nuestros propios detectives para investigar, desglosar el hecho y descubrir qué fue lo que nos llevó a fallar. Luego de obtener la información debemos generar nuevas estrategias y testearlas ante la práctica, así confirmar si nos resulta o si debemos continuar en la búsqueda, hasta que encontremos la que nos lleve al éxito.

Llegado a este punto habremos transitado un camino de aprendizaje, con varias variantes, que pusieron a prueba  e hicieron trabajar a nuestra creatividad, acumulamos nuevas habilidades y diferentes estrategias, lo que resultará en,  transformarnos en un/a mejor deportista, con más recursos para sortear dificultades u obstáculos, así como poner en práctica nuestra resiliencia gestionando de forma más eficiente la frustración.

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